sábado, junio 12, 2004

Dedicado a Isis Grace Moya Salinas

El Arbol de la Vida

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, sin embargo, otras apenas vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza a uno de nuestros amigos: Las primeras hojas que nacen del brote son nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, quienes nos muestran lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros. Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace ser felices.
A veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.
Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra. El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría: son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.

Te deseo, hoja de mi árbol: paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Hoy y siempre... Simplemente porque cada persona que pasa y nos toca en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí misma y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada.

4 Comments:

At 10:55 PM, Blogger lichitax said...

Amigo poeta... que lindisimas palabras has plasmado en este espacio tan reducido se siente que salen directamente de tu alma lo que hace que con mayor razon sean certeras al momento de describir lo que es la amistad y como estas permanecen en nuestras vidas y como van evolucionando y dejando marcas que ni los años podrán borrar.
Me gusta ver que existen personas como tu, que con las tormentas toman fuerzas de la nada y tratan de seguir adelante... sigue asi, es la unica manera de vivir en este mundo de caminos sinuosos.
Debo apoyarte en algo... tambien estoy super orgullosa de ser Adventista del Séptimo día sea como sea el desafio de serlo.
Un beso...
Lissette J.C.

 
At 10:25 AM, Blogger Allan ☺ said...

Eh, me perdi de algo, sera que soy mas racional... pero no le hayo nada del otro mundo...sorry

 
At 6:31 PM, Blogger Claudia said...

También estudié en la USAH... no sabes cuanto me sentí identificada con tu post anterior(no pude comentar ahí, por eso lo hago acá)... creo que lo que más parendí en la USACH fue a cultivar mi paciencia... si hubiera un record de hacer fila... en la USACH lo tenemos... 4 o 5 horas para un trámite de 5 minutos?...y la cosa no cambia, mi hermano entró a estudiar allá también y sigue IGUAL... y eso que ahora existen más recursos, pero bueno, como dices tú ¡UNIVERSIDAD ESTATAL!, ni hablar de los paros y protestas... los pastos de ciencia y el aeropuerto de la EAO... muchos lugares y cosas que nunca cambian...menos la burocracia.

 
At 8:22 PM, Blogger maga said...

super lindas palabras... para describir la amistad, se nota que tienes alma (bueno todos la tenemos solo que a alguna gente no se le nota, o la olvida con el paso del tiempo)
besos
magdalena

 

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