El yeta del auto
Esto siempre lo he creído, soy el yeta de un auto, y no es cualquier auto, es el AUTO DE MI PAPÁ.
El auto de mi papá es un auto especial en todos los sentidos, claro que es una cosa personal, sentimental, especial para nosotros, no se como explicar, es un auto sumamente común, pero especial.
Es el primer auto cero kilómetro que mi padre compraba, a su gusto, el color que su esposa eligió (cosa super especial para él), económico, primera radio con cd, una maravilla, aunque solo sea un Toyota Yaris.
Pues bien, la historia yeta comienza casi con el comienzo del auto en la familia (valga la redundancia).
En ese entonces, yo, estudiante de medicina, me ví forzado por la institución de estudios superiores a la que pertenecia, USACH, a hacer mi internado rural, pero como algo de buena me tenía la secretaria, fuí el único que pude elegir donde hacer el rural, y lo hice en un consultorio en la gloriosa ciduad de Los Ángeles, y viví con mi hermana (el cuña'o pesado).
Volví a Santiago para la culminación de la primera semana en la familia del querido (auto). Solo de curioso, hasta ese momento tenía un Jeep, le pedí el tesoro para presumirlo ese sábado en la tarde delante de mis amigos, fuí a la iglesia. No digamos que alguien se desmayo, pero cause lo que quería: que me preguntaran por el auto. ES NUEVO- dije, es de mi padre.
No pasaron ni 2 horas, al termino de la reunión, salgo a mirar la joyita y ... ohhh, me faltaba el logo delantero. Snif, lo mas difícil fue decirselo a mi padre, aunque para él las cosas materiales no son lo mas importante.
Creo que hasta ese momento no me parecía ser un yeta, hasta ese momento.
Sucedió solo algunas semanas después. Era viernes en la tarde, casi fin de año y yo tenía que ir a la titulación de mis mejores amigos y amigas de la carrera, yo no lo hacía porque había congelado un año para hacer biónica mi rodilla.
-Papa me prestarías tu auto, es que estoy atrasado y mi auto anda muy lento.
-Es viernes en la tarde, la gente anda apurada, mejor vé en el Jeep.
-Es que tengo que llegar a la hora, son los mejores amigos que tengo de la carrera.
-Te puede pasar algo.
-Voy a manejar tranquilo.
-Está bien, pero cuidate.
Error. 20 minutos mas tarde, en un taco, plashhhhhhhhh, me chocaron por atrás.
En vez de llegar 5 minutos tarde, llegue 1 hora, porque tuve que ir a la comisaria y todos los demas chuchoqueos.
LLegue tarde a casa, mas encima me perdí todos los cokteles y demases porque no tenía niguna gana. Entre a casa y me acoste,no sin antes colocar la alarma muy temprano.
Extrañado al verme despierto, vestido y afeitado tan temprano, mi padre me mira y pregunta: ¿qué pasó?
Su respuesta fué rápida e igualmente acertiva. - ¿Qué le pasó al auto?
$500.000 el arreglo y la compañía de ellos me daba $20.000 para arreglarlo. Decidí demandarlos, pero el auto quedaba con orden de arraigo como 3 meses hasta el fin del juicio y saldríamos de vacaciones fuera del país en 3 semanas. Como les dije que los demandaría ni siquierame dieron las $20.000, todo mal.
Hace un mes aprox, una tarde me intentaron robar el espejo, pero no pudieron y lo quebraron, no se si tratando de sacarlo o de enojados, la cosa es que quebrado fuí otra vez delante de mi padre. Esta vez era la única opción usar su auto, él estaba de vacaciones, con reposo absoluto, operado y yo con el auto en el taller. Solo se limitó a ponerme una cara de "que le vamos a hacer".
A estas alturas me ganaba el título de yeta, con todas sus letras.
Pero quedaba mas. Fué un lunes, lo recuerdo bien, no estaba obligado a ir a buscarla a la universidad, pero tenía ganas de verla, como casi todos los días del año, excepto cuando estoy posturno.
Llegamos a casa, tomamos once y decidí que me iría porque tenía mucho sueño. Salí y me subí al auto bajé el vidrio, coloqué la radio, mientras ella me miraba con su cara hermosa preguntandose porque me iba tan rápido. La miré parada fuera del auto y le pregunté que le pasaba. No alcanzó a contestar. Nos abordaron alrededor de 4 jóvenes con pistolas, la tirarón al suelo, le pusieron una pistola en la cabeza, mientras a mi me sacaban del auto encañonado con 2 armas de fuego, en casi 4 segundos el auto salía chillando los neumáticos y todos mis enseres en el, llamense documentos y demases en el auto. El yeta estaba en el suelo casi en shock pidiendo todavía una respuesta.
En otra ocasión hablaré de aquello, lo cual aun nos tiene muy preocupados y asustadizos.
Encontraron el auto los carabineros, y adivinen quien lo fué a buscar, si, el mismo yeta. Decidimos vender.
Hoy el auto que está a la venta es el mio, un suzuki, el Toyota Yaris seguirá en mis manos, ahora como mio propio. No tengo idea que nos volvera a pasar juntos, espero que muchas cosas, por el momento solo pienso que en algún momento dejaré de ser el yeta del auto.
Espero que no sea cuando lo venda.
